Justo al lado, se recogen las diferentes enfermedades de la uva en la comarca del Condado do Tea. Cada una de las enfermedades señaladas se representa de forma diferente tanto en hoja como en racimo y ha de ser detectada lo antes posible por el viticultor para evitar el avance y la consiguiente extinción de la planta.
Históricamente, la Philoxera fue la plaga más devastadora del mundo del viñedo, y va a condicionar desde su entrada en Europa- entorno al año 1870-, el sistema de plantación de los viñedos actual.
Este insecto, similar a un pulgón de color amarillento, llamado “philoxera” se alimenta de los nutrientes que encuentra en la raíz de la vid. Pica las raíces hasta que se produce una especie de tumor o nudo que impide el paso de la savia que acaba matando la planta al cabo de unos 3 años.
La introducción de esta plaga en Europa, tiene lugar en Francia, procedente de América del Norte. En Galicia irrumpe por primera vez en 1882 en el municipio orensano de Vilardevós.
Aunque todavía hoy en día esta enfermedad sigue latente bajo tierra se puede superar si se recurre a los portainjertos de origen americano, que son los que van directamente plantados en el suelo. Sobre él, injertaremos la variedad de uva que nosotros queramos obtener. Por tanto, el injerto de las cepas europeas se realiza siempre en pies de vides americanas.
En las siguientes pantallas se recoge información acerca de las diferentes variedades de uva reconocidas y autorizadas por la D.O. Rías Baixas, siendo la variedad de uva blanca “albariña” la que mejor se adapta a nuestro clima y nuestro suelo y la que representa en Galicia el 96% de la producción.
La segunda variedad blanca principal en la comunidad gallega es la “treixadura”, que junto con la variedad albariña es obligatoria en los vinos con etiqueta D.O. “Rías Baixas Condado do Tea” en un 70%. El 30% restante es opcional, pudiendo añadir o no, otra de las variedades blancas admitidas.