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El peso del vino en Salvaterra

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A continuación, nos encontramos con una preciosa vitrina de cristal y madera que nos recuerda a los mostradores de las tiendas gallegas de ultramarinos, del siglo pasado. Lugares donde tanto nos servían una taza de vino como nos vendían una máquina de sulfatar. En ella se exponen una serie de documentos que nos hablan sobre los orígenes de la Fiesta del Vino do Condado do Tea, como por ejemplo una copia del acta de la cuarta cata del vino del Condado que se celebró el 9 de agosto de 1963 o una banda utilizada por los miembros del jurado encargado de dar los premios. Además, también se exhiben copias de libros que versan sobre la elaboración de vinos o los diferentes modelos de botellas más utilizadas por la industria vitivinícola. 

Por otra parte, dentro de esta vitrina también tenemos el mandil de los cofrades de la “Cofradía do viño do Condado do Tea e Espumosos”. Este mandil de tonelero se sitúa debajo del juramento del “Gran Capítulo dos viños do Condado do Tea” que se les hace prometer a cada miembro que ingresa en esta orden.

 

EL POZO

Llegamos a uno de los puntos más singulares de este castillo y es este pozo que se halla a nuestros pies. Con aproximadamente 15 metros de profundidad y excavado casi en su totalidad en piedra. Este pozo es conocido por todos los salvaterrenses gracias a la famosa leyenda que lo vincula con la Reina doña Urraca y es que según cuenta la tradición, esta sería la entrada a un pasadizo secreto que cruzaba hacia Portugal por debajo del río Miño y que era utilizado por la reina leonesa para cruzar la frontera sin ser vista. Más allá de leyendas, lo que los arqueólogos piensan es que en realidad se trataba de un aljibe donde almacenar el agua de la lluvia para estar provistos del líquido elemento, en caso de sitio o cerco al castillo por parte de tropas enemigas.